viernes, 18 de octubre de 2019

¿Con qué se moverán los coches del futuro?

Existe una gran preocupación mundial en torno a la contaminación y los gases de efecto invernadero. Esto ha llevado a buscar energías alternativas que muevan los vehículos a motor, uno de los grandes contaminantes del planeta.

Muchos países disponen ya de férreas medidas sobre circulación y, sobre todo en el centro de las ciudades, sólo pueden circular vehículos eléctricos.

¿Con qué se moverán los coches del futuro?

Energía solar

Es la opción cien por cien ecológica y renovable. Desde hace años, la energía solar ha sido base de la gran mayoría de investigaciones sobre alternativas a la gasolina y el diésel.

Este tipo de vehículos se componen de un motor que funciona con electricidad que se alimenta con energía solar gracias a paneles solares, ubicados por lo general en la superficie del automóvil. Estos paneles están compuestos de celdas fotovoltaicas, capaces de convertir la energía solar en electricidad.

Sin embargo, la tecnología actual no ha llegado a desarrollar un vehículo que funcione bien a través de esta energía

El hidrógeno

El hidrógeno diatómico ya es una fuente primaria usada para la propulsión de vehículos, bien como elemento esencial para la combustión de los motores o  bien alimentando los motores eléctricos, en los que se convierte en electricidad, alimenta una pila y mueve los motores eléctricos. En el caso de los motores de explosión, el hidrógeno funciona de manera similar a la gasolina, quemándose para producir movimiento.

La electricidad

Los motores eléctricos generalmente están acompañados por otros motores encargados de cargar su batería y producir la energía necesaria para moverlos. Por lo tanto, en ellos se requiere de un sistema que permita convertir la energía de las llantas en electricidad o un motor extra que proporciona la carga de el motor eléctrico.

Etanol y metanol

Este tipo de vehículos utilizan un motor de cuatro tiempos normal en el que trabajan la gasolina corriente y otro combustible. En este caso, el combustible alternativo más usado es el alcohol (metanol o etanol).

El etanol es un compuesto químico que se consigue a través de la fermentación del azúcar. El metanol, por su parte se fabrica a partir del metano, principal componente del gas natural.

Gas natural y GLP

Este sistema es una adaptación que se realiza al motor, para que funcione con gas natural, que se almacena en cilindros. Se puede combinar con la gasolina en un motor de cuatro tiempos.

El mayor problema es que la instalación es muy cuidadosa y puede dañar el coche. Además, resta caballos de potencia al motor.

El gas licuado de petróleo (GLP), también conocido como Autogas, es el combustible alternativo más utilizado en todo el mundo. Existen más estaciones de repostaje de este tipo de vehículos que los de gas natural.

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