Mostrando entradas con la etiqueta Guerreros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerreros. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de febrero de 2021

Los gladiadores más famosos de la historia

Este es el listado de los gladiadores más famosos de la historia, que alcanzaron gloria y fama dejando su huella en la arena del anfiteatro y en la historia de la antigua Roma.

Los gladiadores más famosos de la historia

MARCUS  ATILIUS :

Aunque era ciudadano romano de nacimiento, Atilius prefirió unirse a la escuela de gladiadores en un intento por liquidar las numerosas deudas que había adquirido durante su vida. En su primera batalla logró derrotar a Hilario, un gladiador perteneciente al emperador Nerón, que había salido victorioso en treces batallas consecutivas. En otro combate, Atilius derrotó a Lucius Raecius Felix quien tenía un invicto de 12 batallas. Las hazañas de Atilius fueron registradas en mosaicos y dibujos descubiertos en 2007.

VERO Y PRISCO :

Su combate en la inauguración del anfiteatro Flavio fué el único narrado y documentado con todo lujo de detalles .  Tras una vigorosa lucha que se extendió por horas, los dos gladiadores se rindieron uno al otro, al mismo tiempo, bajando sus espadas como un signo de respeto mutuo. La extasiada multitud gritó como una señal de aprobación y al emperador Tito no le quedó más remedio que premiar a ambos con el rudis, una espada de madera que se les daba a los gladiadores al momento de su jubilación. Vero y Prisco abandonaron la arena como nuevos hombres libres.

TETRAITES : 

Originalmente sería descubierto por medio de unas inscripciones encontradas en la ciudad de Pompeya en el año 1817, se trataba de unos dibujos que ilustraban su valiente victoria sobre Prudes. Su estilo consistía en luchar con un caso semejante a la figura de un pez, una espada corta, un enorme escudo rectangular, protectores de brazos y espinilleras.

Las dimensiones de la fama de Tetraites en el pasado serían finalmente comprendidas a finales del siglo XX, cuando se encontraron cerámicas con ilustraciones del luchador en lugares tan lejanos como Francia e Inglaterra.

SPICULUS :

Tenía una relación de especial proximidad con el emperador Nerón. Tras obtener numerosas victorias , Nerón le concedió palacios, esclavos y riquezas. Durante el año 68 Nerón sería depuesto del cargo y solicitó a sus asesores que localizaran a Spiculus pues quería morir por la espada del famoso gladiador. Pero como Spiculus nunca fué localizado, Nerón se vio obligado a suicidarse.

CARPOFORO : 

Mientras que los demás gladiadores de esta lista son celebres por sus combates cuerpo a cuerpo contra otros seres humanos, Carpóforo fue un famoso bestiarii. Estos gladiadores luchaban exclusivamente contra animales salvajes, y, evidentemente, tenían carreras muy cortas. 

Se hizo famoso por derrotar a un oso, un león y un leopardo en la misma arena del coliseo.En otro combate ese mismo día, mató a un rinoceronte con una lanza. En total, se cuenta que mató a veinte animales salvajes en el mismo día de combate, como resultado, sus seguidores y compañeros de profesión llegaron a comparar a Carpóforo con el mitológico Hércules.

CRIXO :

Fue un gladiador de la Galia, (Francia) brazo derecho del mismísimo Espartaco. Su éxito fué notable en la arena, pero tenía un profundo resentimiento por su Lanista – el líder de la escuela de gladiadores, entrenador y «propietario» de los mismos. Por lo que después de huir para liberarse, Crixo luchó en una rebelión de esclavos, colaborando en la derrota  de algunos ejércitos enviados por el Senado romano.

Sin embargo, luego de una discusión con Espartaco, él y sus hombres terminaron por separarse del grupo principal y se dirigieron hacia el sur de Italia. Esta maniobra desvió la atención de las fuerzas militares sobre el grupo principal, dándoles tiempo necesario para escapar. Por desgracia, las legiones romanas alcanzaron a Crixo antes de que pudiera vengarse de los que lo habían oprimido durante tanto tiempo.

FLAMMA :

Fue un esclavo de origen sirio, murió a la edad de treinta años, tras haber luchado treinta y cuatro veces y haber ganado veintiún estas peleas. Nueve combates terminaron en empate, siendo derrotado tan sólo en cuatro ocasiones. Lo más llamativo es que a Flamma se le entregó el rudis cuatro veces. Cuando un rudis era dado a un gladiador, quedaba liberado de sus ataduras, y por lo general podía vivir como ciudadano romano. Pero Flamma rechazó la libertad y optó por seguir peleando en la arena.

COMODO

El emperador Cómodo estaba obsesionado con los combates en la arena. Como todo egocéntrico narcisista, Cómodo se vio a sí mismo como el hombre más grande e importante en el mundo. Creía ser Hércules, y llegó tan lejos con esta convicción hasta el punto de vestir la piel de leopardo como lo hacía el famoso héroe mitológico. Pero en la arena, Cómodo acostumbraba a luchar con gladiadores que estaban armados con espadas de madera, y abatía animales salvajes que generalmente estaban prisioneros o heridos. La mayoría de los romanos nunca apoyaron a Cómodo. Su falsa habilidad en la arena era vista como una falta de respeto, y sus predecibles victorias fueron vistas como espectáculos aburridos. En algunos casos, capturaba ciudadanos romanos con alguna discapacidad y les daba muerte en la arena. Como prueba de su egolatría, Cómodo cobraba un millón de sestercios por cada espectáculo al que se presentaba, a pesar de que nunca fue “invitado” para aparecer en la arena.  Fué asesinado en el año 192, y se cree que sus acciones como «gladiador» animaron a su círculo más próximo a cometer la traición.

ESPARTACO :

Fue el gladiador más famoso de la historia del imperio romano.

Espartaco era un soldado tracio que fué capturado y vendido como esclavo. Léntulo Batiato, de Capua, reconoció su potencial y compró a Espartaco con la intención de convertirlo en un gladiador. Pero la feroz independencia de un guerrero no es nada fácil de domar: en el año 73 ac, Espartaco convenció a setenta de sus compañeros gladiadores, entre ellos Crixus, de iniciar una rebelión contra su Lanista. En la revuelta, Batiato fué asesinado y sus gladiadores huyeron hacia el Monte Vesubio. Durante este peregrinaje, el grupo fué reuniendo hombres libres y también muchos otros esclavos, por lo que llegó a conformarse un ejército grande y poderoso'

Los gladiadores pasarían el invierno del año 72 ac entrenando a los esclavos recién liberados preparándose para lo que hoy conocemos como la Tercera Guerra Servil, en total, este grupo llegó a estar conformado por unas 70.000 personas. 

Legiones enteras fueron enviadas con el objetivo específico de matar a Espartaco, pero eran fácilmente derrotadas por el espíritu de lucha y la experiencia de los gladiadores. En el 71 ac Marco Licinio Craso unió unos 50.000 soldados romanos bien entrenados para perseguir y derrotar al esclavo rebelde. Craso acorraló a Espartaco en el sur de Italia, donde derrotó a sus fuerzas y mató al libertador (el cuerpo de Espartaco, sin embargo, nunca fue encontrado). Seis mil de sus seguidores fueron capturados y crucificados a lo largo de la Vía Apia, el camino de Capua a Roma.

viernes, 7 de agosto de 2020

Batalla de las Termópilas

Un día como hoy hace 2500 años, tuvo lugar la famosa Batalla de las Termópilas, y no fue como te la contaron en la película "300".

Batalla de las Termópilas
.
La Batalla de las Termópilas

La batalla de las Termópilas tuvo lugar en el 480 a.C., en el marco de la Segunda Guerra Médica y enfrentó a una alianza de polis griegas lideradas por Esparta y Atenas contra la invasión del Imperio persa. La batalla duró siete días, produciéndose combates solo en tres, y se desarrolló en el paso de las Termópilas (de ahí su nombre).

Es cierto que los griegos estaban enormemente superados en número, y también que detuvieron el avance persa sobre todo por su capacidad estratégica: se situaron en la parte más estrecha del desfiladero, de tal manera que la totalidad del ejército persa no podía pasar.

Durante la semana que duró la batalla, el rey Leónidas I de Esparta y su ejército bloquearon el camino que los persas debían utilizar para acceder a Grecia. Al sexto día, un hombre llamado Efialtes traicionó a los griegos mostrando a los invasores el camino para acceder a la retaguardia de las líneas espartanas. Así que Leónidas, sabiendo las dificultades de la derrota, despidió a la mayoría del ejército griego y permaneció en su puesto con 300 espartanos, 400 tebanos y se cree que algunos soldados más, para garantizar la retirada. Finalmente, Persia logró marchar hacia Atenas.

El relato saltó a la gran pantalla de la mano de la película ‘300’, que pronto se ganó la acogida del público. Sin embargo, ésta película muestra multitud de imprecisiones históricas.

En primer lugar, cabría mencionar que, como parece lógico, había más de 300 espartanos luchando en la batalla. Aunque sí es cierto que, como ya hemos dicho, fueron 300 los que se quedaron para asegurar la retirada de sus compañeros.

Respecto a la vestimenta, llama la atención que los espartanos aparezcan semidesnudos, ya que la realidad fue bien distinta (imágenes superiores). Es cierto que los soldados espartanos utilizaban el rojo en los trajes de combate para disimular la sangre, y también porque el rojo era uno de los pigmentos más valorados y marcaba por lo tanto un alto estatus social. Pero la realidad es que, ni mucho menos, combatían con el torso desnudo. Por el contrario, los espartanos portaban pesadas armaduras.

Cabe mencionar que la famosísima escena del mensajero de Jerjes I no ocurrió en realidad. Heródoto nos cuenta que Jerjes fue un político muy inteligente, así que parece poco probable que enviara un mensajero para hablar con los espartanos sabiendo las consecuencias que podría tener tal acto. De igual modo, el actor que interpreta el papel de Jerjes I no se parece en nada al Jerjes real (imágenes inferiores).

Por último cabe mencionar que la película nos muestra una civilización persa sedienta de sangre: nada más lejos de la realidad. Los persas fueron una de las civilizaciones más cultas de su época. En cualquier caso, lo que está claro es que es evidente que no es una película eminentemente histórica ni pensada para ese fin, y que el cine existe ante todo, para entretenernos.

sábado, 17 de agosto de 2019

El poderoso ejército inca

El poderoso ejército inca y algunas curiosidades sobre una de las civilizaciones más importantes que poblaron las Américas antes de la colonización de los españoles.
Aquí te comentamos algunas pequeñas cosas curiosas sobre un ejército gigante y poderoso, que conquistó la zona de los Andes, una zona difícil para maniobrar, pero en la cual estos guerreros se movían de manera acertada hasta la llegada de los conquistadores.
No olvides compartir y seguirnos en nuestras redes sociales de Cosas Curiosas.

El poderoso ejército inca

El poderoso ejército inca

El ejercito incaico era el cuerpo militar que aseguro la expansión y consolidación del imperio, era multiétnico, se encargaba de defender su soberanía y sofocar rebeliones, a los soldados se les brindaba alimentación, vestimenta y ayuda estatal, a los que mostraban valor en batalla eran premiados, los batallones estaban integrados por escuadras permanentes (generales y oficiales) y otras no permanentes que cumplían con la mita militar, cada batallón estaba conformado por una sola etnia dirigida por un curaca.
El ejercito se caracterizada por ser disciplinado y bien organizado , en batalla en campo abierto solía dividirse en 3 unidades, la principal atacaba de frente, las otras 2 por los flancos hacia la retaguardia rodeándolos, la disciplina representaba una ventaja frente a sus enemigos que hacían ataques desorganizados, el ejercito inca no rompía filas y siempre mantenía la formación, se asemejaban a las batallas entre romanos y celtas en los cuales la organización derrotaba al numero, las armas del ejercito eran lanzas, estolicas, hondas, mazos, hachas, arcos y flechas (etnias de la selva)
El pueblo que se sometía voluntariamente recibía todos los beneficios del estado y su población no recibía ningún ataque pero si se negaban y enfrentan al imperio, tras su derrota el pueblo era trasladado a un lugar lejano o en el peor de los casos aniquilado casi en su totalidad.