Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de noviembre de 2019

La influencia de Cleopatra en las ciencias y la medicina

Seguramente conoces el nombre de Cleopatra, la reina de Egipto fue una de las mujeres más poderosas del mundo de sus tiempos y su legado perdura luego de siglos. Pero más allá del poder político que ostentó, Cleopatra también tenía una gran conocimiento en ciencias y medicina y su influencia aún resuena hasta el día de hoy.

Cleopatra

La influencia de Cleopatra en las ciencias y la medicina

Cleopatra ascendió al trono a los 17 años y murió a los 39 .... Hablaba 16 idiomas. Cleopatra conocía el lenguaje del antiguo Egipto y había aprendido a leer jeroglíficos, un caso único en su dinastía. Aparte de esto, conocía el griego y los idiomas de los partos, hebreos, medos, trogloditas, sirios, etíopes y árabes.
Con estos conocimientos, cualquier libro del mundo se encontraba abierto para ella. Además de idiomas, estudió geografía, historia, astronomía, diplomacia internacional, matemáticas, alquimia, medicina, zoología, economía y otras disciplinas. Intentó acceder a todo el saber de su época.
Cleopatra pasaba mucho tiempo en una especie de antiguo laboratorio. Escribió algunas obras relacionadas con hierbas y cosméticos. Desgraciadamente, todos sus libros quedaron destruidos en el incendio de la gran Biblioteca de Alejandría del año 391 d. C. El famoso físico Galeno estudió su obra, y fue capaz de transcribir algunas de las recetas ideadas por Cleopatra.
Uno de estos remedios, que Galeno también recomendó a sus pacientes, era una crema especial que podía ayudar a los hombres calvos a recuperar su pelo. Los libros de Cleopatra también incluían trucos de belleza, pero ninguno de ellos ha llegado hasta nosotros.
La reina de Egipto estaba asimismo interesada en la curación mediante las hierbas, y gracias a sus conocimientos de idiomas tenía acceso a numerosos papiros que se encuentran perdidos a día de hoy. Su influencia en las ciencias y la medicina era bien conocida en los primeros siglos del cristianismo......

miércoles, 31 de julio de 2019

Ilse Koch, una mujer despiadada de la Alemania nazi

Esta mujer se llamaba Ilse Koch. Fue encarcelada por hacer lámparas de piel humana entre otras atrocidades.
No hay otra salida para mí, la muerte es la única liberación”, señaló Köhler, la “Bruja de Buchenwald”, al momento de su solitaria muerte en 1967.

 Ilse Koch, una mujer despiadada de la Alemania nazi


Un singular y oscuro personaje de la Alemania nazi. Al igual que su colega Irma Grese, llamada “El Ángel de Auschwitz”, fue un personaje perteneciente a las “Guardianas Nazis”, una camada de varias mujeres que fueron reconocidas por la violencia con que sometían a los prisioneros judíos en los campos de concentración.

La misteriosa mujer, nacida en Dresde, durante 1906, donde estudió taquigrafía trabajó en aquella ciudad en 1922 para una fábrica y posteriormente pasó a ser dependiente en una librería. En aquel lugar, y entre los libros que leía, sumado a una Alemania deprimida después de la Primera Guerra Mundial y su cercanía a círculos nazis, construyó una verdadera leyenda.
Primero, dada su atractiva figura y personalidad, comenzó a tener romances con oficiales nazis ligados a la Waffen-SS. Ya, durante 1932, se afilió al Partido Nazi Alemán y dos años después se “enamoró” de Karl Otto Koch, un teniente 10 años mayor que ella, que estaba radicado en la zona por un tiempo acotado. Fue su oportunidad, se casó con él en 1937 cuando ya había ingresado a la elite de la SS y tuvo dos hijos con él.

De ahí en adelante, y mientras su marido crecía en el aparataje nazi, la mujer acrecentaría su leyenda en base a torturas, abusos y muertes.

Su vida en campos de concentración nazi y el juicio final

En el campo de concentración Buchenwald, la mujer abusó del poder que le proporcionaba ser la señora del director de aquella prisión. Su marido le permitía torturar a los prisioneros, además de utilizarlos para apaciguar sus incontenibles apetitos sexuales en orgías con su marido y otros matrimonios de oficiales.

También gozaba de observar a los prisioneros desnudos, junto con escoger a los que tuvieran tatuajes de su gusto para asesinarlos y sacar su piel con el fin de crear billeteras, bolsos, carteras, pantallas para lámparas, tapas de libros y cuadernos además de pulgares momificados como interruptores. Dichos “adminículos” los regalaba a otras esposas de oficiales e incluso los hacían llegar a Berlín con el fin de agasajar a autoridades de mayor rango.

“Era una mujer muy hermosa de largos y rojos cabellos, pero con la suficiente sangre fría como para disparar a cualquier preso en cualquier momento. Tenía en mente fabricar una pequeña lámpara de piel humana, y un día en el ‘Appellplatz’ se nos ordenó a todos desnudarnos hasta la cintura. Los que tenían tatuajes interesantes fueron llevados ante ella, para escoger los que le gustaban. Esos presos murieron y con sus pieles se hicieron lámparas para ella. También utilizaron pulgares momificados como interruptores”, relata Kurt Glass, jardinero preso de los Koch y testigo en los juicios de Dachau de 1947.

En tanto, torturaba con latigazos a los prisioneros que no le saludaran o que la miraran en exceso. Dependía, según testigos, de su estado de ánimo además de los paseos a caballo. Posteriormente, tuvo dos amantes, un doctor y un comandante del campo. Asimismo, mandó a construir, con fondos del campo, un “picadero” en su propia casa donde torturaba y asesinaba a sus víctimas junto con llevar a cabo excesos sexuales.

Un singular y oscuro personaje de la Alemania nazi. Al igual que su colega Irma Grese, llamada “El Ángel de auschwitz”, fue un personaje perteneciente a las “Guardianas Nazis”, una camada de varias mujeres que fueron reconocidas por la violencia con que sometían a los prisioneros judíos en los campos de concentración.

La misteriosa mujer, nacida en Dresde, durante 1906, donde estudió taquigrafía trabajó en aquella ciudad en 1922 para una fábrica y posteriormente pasó a ser dependiente en una librería. En aquel lugar, y entre los libros que leía, sumado a una Alemania deprimida después de la Primera Guerra Mundial y su cercanía a círculos nazis, construyó una verdadera leyenda.

Primero, dada su atractiva figura y personalidad, comenzó a tener romances con oficiales nazis ligados a la Waffen-SS. Ya, durante 1932, se afilió al Partido Nazi Alemán y dos años después se “enamoró” de Karl Otto Koch, un teniente 10 años mayor que ella, que estaba radicado en la zona por un tiempo acotado. Fue su oportunidad, se casó con él en 1937 cuando ya había ingresado a la elite de la SS y tuvo dos hijos con él.

De ahí en adelante, y mientras su marido crecía en el aparataje nazi, la mujer acrecentaría su leyenda en base a torturas, abusos y muertes.

Su vida en campos de concentración nazi y el juicio final

En el campo de concentración Buchenwald, la mujer abusó del poder que le proporcionaba ser la señora del director de aquella prisión. Su marido le permitía torturar a los prisioneros, además de utilizarlos para apaciguar sus incontenibles apetitos sexuales en orgías con su marido y otros matrimonios de oficiales.

También gozaba de observar a los prisioneros desnudos, junto con escoger a los que tuvieran tatuajes de su gusto para asesinarlos y sacar su piel con el fin de crear billeteras, bolsos, carteras, pantallas para lámparas, tapas de libros y cuadernos además de pulgares momificados como interruptores. Dichos “adminículos” los regalaba a otras esposas de oficiales e incluso los hacían llegar a Berlín con el fin de agasajar a autoridades de mayor rango.

“Era una mujer muy hermosa de largos y rojos cabellos, pero con la suficiente sangre fría como para disparar a cualquier preso en cualquier momento. Tenía en mente fabricar una pequeña lámpara de piel humana, y un día en el ‘Appellplatz’ se nos ordenó a todos desnudarnos hasta la cintura. Los que tenían tatuajes interesantes fueron llevados ante ella, para escoger los que le gustaban. Esos presos murieron y con sus pieles se hicieron lámparas para ella. También utilizaron pulgares momificados como interruptores”, relata Kurt Glass, jardinero preso de los Koch y testigo en los juicios de Dachau de 1947.

En tanto, torturaba con latigazos a los prisioneros que no le saludaran o que la miraran en exceso. Dependía, según testigos, de su estado de ánimo además de los paseos a caballo. Posteriormente, tuvo dos amantes, un doctor y un comandante del campo. Asimismo, mandó a construir, con fondos del campo, un “picadero” en su propia casa donde torturaba y asesinaba a sus víctimas junto con llevar a cabo excesos sexuales.

Mientras, su marido, se encargaba de administrar los fondos del campo de concentración, para comprar lo que ella deseaba. Ambos eran cómplices en las torturas, orgías y el robo de fondos públicos. Finalmente, el coronel Karl Otto Koch fue denunciado por otros eslabones del régimen nazi en relación a que había sustraído, más de 100.000 marcos de la época, a costa del campo, con el objetivo de complacer a su amada mujer.

Himmler, líder de las SS, lo protegió lo que más pudo. No obstante, tuvo que ser degradado y trasladado a otra región de Alemania con el fin de cumplir labores administrativas. De ahí en adelante, la vida de la de “la bruja de Buchenwald” fue en decadencia, mientras su marido fue ejecutado por los propios nazis en el mismo campo que dirigió en abril de 1945. Ella, con el fin de la gran guerra, fue enjuiciada y estuvo en prisión hasta 1967, cuando se suicidio dejando una carta a un tercer hijo el cual nunca supo quien fue su padre.

“Yo nunca consideré la posibilidad de ser llevada a juicio, porque nunca hice ninguna de las cosas que se han presentado en mi contra”, dijo Ilse Koch, durante su primer juicio en 1947, según consignó revista Life ese mismo año.

Ana Bolena, madre de la más grande monarca inglesa

Recordada por haber sido la segunda de las seis esposas de Enrique VIII y madre de la Reina Isabel I, su vida ha sido tomada como inspiración desde la ópera clásica hasta la cinematografía actual. Ana Bolena nació entre 1505 y 1507, y murió el 19 de mayo de 1536 ejecutada tras un discutible juicio.

Ana tenía ojos hermosos, una gracia única y su facilidad para tocar instrumentos musicales, bailar y declamar la hacían una mujer muy atrayente, aún cuando tenía un sexto dedo en una mano, que ocultaba con vestidos de largas mangas.

Mientras las hermanas Bolena, María y Ana, eran damas de honor de la reina de Inglaterra Catalina de Aragón; cierto día Ana representaba una obra de teatro para el rey, él queda flechado con su hermosura y empieza a cortejarla. Pero Ana tenía bien claro que no iba a ser amante del rey como su hermana María lo había sido por un tiempo, Ana aspiraba a algo más.

Enrique y Catalina sólo tenían una hija: María I, y el rey estaba preocupado por tener un varón heredero de su trono a fin de conservar la monarquía y prevenir la guerra civil. Así que, en 1527, solicita formalmente al papado la anulación de su matrimonio, argumentando para ello que la reina era la viuda de su hermano Arturo, muerto cuando todavía era príncipe de Gales. Ya en ese momento el monarca había comenzado una apasionada relación con Ana Bolena.

Dos años después, el papa Clemente VII se negó a conceder el divorcio, en gran medida a causa de las presiones del rey de España y emperador de Alemania, Carlos V, sobrino de Catalina de Aragón. Entonces Enrique VIII decide emancipar a la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Católica Romana y se autoproclamó Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra e instituye un nuevo culto, el anglicano, influido por la Reforma Luterana. A pesar de que pocos años antes Enrique había proclamado su adhesión inquebrantable al catolicismo, su deseo de conseguir un heredero le arrastró a romper los vínculos religiosos de su monarquía con el papado.

Así, el 25 de enero de 1533 por la noche, sin invitados ni avisos, Enrique contrae matrimonio con Ana, Marquesa de Pembroke, título que le concedió para que tuviera un rango noble. Meses después Ana Bolena fue coronada reina de Inglaterra y dio a luz a una niña que llamó Isabel.

La hija de Enrique y Ana nació prematura el 7 de septiembre de 1533, en el palacio favorito del rey, el palacio de Placentia. En un bautizo espléndido le dieron el nombre de Isabel, en honor a la madre de Enrique, Isabel de York.

Ana tenía una plantilla de sirvientes mayor que la de Catalina: había más de 250 criados para atender a sus necesidades personales, desde sacerdotes hasta mozos de establo. Desde entonces se vuelve cercano el religioso moderado Matthew Parker, que se convertiría en uno de los principales arquitectos de la moderna Iglesia de Inglaterra bajo el reinado de su hija Isabel I.

Ana intentó persistentemente tener un hijo debido a la presión y deseos de Enrique de tener un heredero varón que perpetuara la dinastía en el trono; logró engendrar un varón que perdió el mismo día del entierro de Catalina, el 29 de enero de 1536, cuando sufrió un aborto. Para la mayor parte de observadores, esta pérdida personal fue el principio del fin del matrimonio real. Cuando Ana se repuso de su aborto, Enrique declaró que su matrimonio había sido maldecido por Dios.

La reina Ana Bolena se había ganado la hostilidad de los miembros más influyentes de la corte debido a su carácter caprichoso y arrogante, lo que la dejó sin apoyos políticos cuando su matrimonio entró en crisis. Esta circunstancia unida a que el Rey ya se había encaprichado con Jane Symour, dama de honor de Ana, hicieron que la reina perdiera el favor de Enrique.

Thomas Cromwell, el mismo que había ayudado a Enrique a idear como deshacerse de Catalina de Aragón, hace un plan para deshacerse de Ana también. Inventa que Ana tiene romances con su músico, Smeaton, sus amigos e inclusive con su propio hermano, George. A su músico lo torturan y confiesa tener amoríos con la reina.

Enrique nombra bastarda a Isabel y manda a encerrar a Ana a la siniestra Torre de Londres, mientras se lleva a cabo su juicio. Después de algunos días, la declaran culpable de adulterio, incesto, herejía, traición y actos contra el rey. Ana, con una gran dignidad se presentó el día de su ejecución demostrando una gran entereza. Fue decapitada con una espada de Calais y un verdugo francés traídos especialmente para su muerte el 19 de mayo de 1536.

El gobierno no aprobó proporcionar un ataúd apropiado para Ana. Así, su cuerpo y cabeza fueron depositados en un arca alargada y sepultados en una tumba sin marcar en la capilla de St Peter ad Vincula. Su cuerpo fue identificado en unas reformas de la capilla bajo el reinado de la reina Victoria, y de esta manera el lugar de descanso de los restos mortales de Ana están marcados ahora en el suelo de mármol.

Al día siguiente de la ejecución de Ana Bolena, Enrique VIII contrajo matrimonio con Jane Seymour, que fallecería dos años después al dar a luz al príncipe Eduardo VI, quien murió siendo muy joven y sin dejar herederos. Ascendió entonces al trono la hija de Catalina de Aragón, la católica María I. Su muerte sin hijos en 1558 deparó la subida al trono de Isabel I, hija de Ana Bolena.

Isabel I, a menudo conocida como La Reina Virgen fue reina de Inglaterra e Irlanda desde 1558 hasta el día de su muerte en 1603. Fue la quinta y última monarca de la Dinastía Tudor. La reina se hizo cargo de un país dividido por cuestiones religiosas en la segunda mitad del siglo XVI. Durante su reinado, Inglaterra tuvo un gran esplendor cultural, con figuras como William Shakespeare y Christopher Marlowe. Mantuvo gélidas relaciones con Felipe II de España con quien libró una guerra que arruinó económicamente a ambos países.

Finalmente, Ana si fue la madre del más grande monarca inglés: la Reina Isabel I. Sin embargo, la reina Isable I condenó a la dinastía Tudor a la desaparición, al negarse obstinadamente a contraer matrimonio.

Ana fue conmemorada más tarde como mártir en la cultura potestante inglesa, particularmente por los trabajos de John Foxe. En años recientes, la opinión académica e histórica sobre ella ha sido generalmente favorable, gracias a diferentes publicaciones.

INSPIRADOS EN ANA BOLENA

La vida de Ana Bolena ha sido adaptada en numerosas novelas, obras de teatro, canciones, óperas, dramas de televisión y películas como Ana de los mil días (1969), Las hermanas  Bolena (2008), la serie de televisión Los Tudor (2007-2010), la mini serie Las seis esposas de Enrique VIII (1970), la novela Condenada reina Ana de la escritora Carolyn Meyer o la ópera italiana Anna Bolena (1830).

Ana Bolena

lunes, 8 de julio de 2019

Vlad III (Drácula)

En 1476 muere Vlad III, o Vlad Draculea, o Vlad Tepes "El empalador", príncipe de Valaquia, en la actual Rumanía (más conocido también como "Drácula" por la novela del irlandés Bram Stoker). Tras su fallecimiento, aparecieron multitud de panfletos en Rusia y Alemania contando anécdotas del personaje. Mientras que en Alemania se remarca su crueldad, en Rusia se le ve más bien como alguien que tendría que actuar así para defender a su pueblo de las presiones territoriales turcas del Imperio Otomano. Pero la tradición oral ha hecho llegar hasta nuestros días también muchas leyendas y anécdotas de Vlad III (Drácula). A continuación mostraremos tres significativas de las varias que existen.

1ª- La copa de oro:
Cualquier ladrón que fuese capturado por Vlad III sería empalado. Para demostrar la seguridad que había en la ciudad, Vlad colocó una copa de oro al alcance de todos en la plaza central de la ciudad de forma que todos podían utilizarla para beber pero ninguno debía intentar robarla bajo pena de fuerte castigo. Y así fue, la copa nunca fue robada.

2ª- Los embajadores:
Con varias versiones en las que cambia el origen de los emisarios y el tipo de sombrero que llevaban, en esta historia unos embajadores de oriente se presentan ante Vlad III. Al llevar turbante no descubrieron sus cabezas ante el príncipe, gesto que Vlad consideró como una falta de respeto y una ofensa hacia su persona. Ante las excusas que estos dieron de que no podían descubrir sus cabezas, Vlad decide clavarles el turbante a la cabeza para que no pudieran quitárselo nunca más y, por tanto, no corrieran el peligro de que su cabeza quedara al descubierto.

3ª- La quema de pobres y enfermos:
Dándose cuenta de que el número de pobres y enfermos aumentaba considerablemente en Valaquia, Vlad decidió invitarlos a todos a un gran festín para demostrar que en su reino no había pobres. Cuando estaban en medio del gran banquete, Vlad Tepes se presentó y les preguntó si querían vivir sin preocuparse ni faltarles nada. Cuando le respondieron que sí prendió fuego a la sala del banquete de tal modo que ni uno solo pudo escapar. Cuando le preguntaban, Vlad justificaba esta acción como una forma de librar a los demás de tener que cargar con ellos. De este modo, según él, dejaban de haber pobres en sus dominios. Hoy día esta anécdota esta considerada por muchos rumanos como diferente. Según ellos los invitados al festín eran bandidos de la zona, no pobres y enfermos...

Pero leyendas o anécdotas aparte, es más que evidente que Vlad III no fue un vampiro, ni bebía sangre, ni se convertía en murciélago, ni ninguna de esas cosas. Su relación con estos no es más que la de ser un ser auténticamente malvado y cruel, aunque esto tampoco está muy claro, pues Vlad Tepes está considerado hoy día como un héroe nacional en Rumanía por su resistencia al expansionismo otomano, y a que Valaquia por aquel entonces era un pequeño país situado en una zona enormemente conflictiva, la frontera europea frente al Imperio Otomano, y estos hostigaban continuamente a los valacos porque sabían que eran la puerta que debían derribar para entrar en Europa.

Quizá Bram Stoker, el autor de "Drácula", a pesar de no haber visitado nunca Rumanía, eligió al personaje por ser un individuo "siniestro" que vivía en una zona donde la leyenda del vampiro estaba muy arraigada. Por la dureza con la que trataba a sus enemigos y su localización, Vlad III era un perfecto candidato para el vampirismo. Pero a pesar de esto, para los rumanos, Vlad Tepes es el hombre que protegió a Rumanía de las invasiones turcas y que la libró de la dominación húngara. No en vano, el escritor Bram Stoker es un personaje profundamente odiado en Rumanía.

Sin embargo, tampoco hay que negar la calidad literaria de la obra de Stoker, ni que la leyenda de Drácula y de los vampiros atrae hoy día a muchos turistas a tierras rumanas para visitar lugares como el Castillo de Bran (llamado de Drácula, aunque ni siquiera está muy claro si llegó a residir algún tiempo en él).
Toda esta mitificación del personaje histórico quizás ayudó a inflar en demasía la crueldad de Vlad III, que aunque fue malvado, no le iban a la zaga sus adversarios en aquel contexto de la Baja Edad Media.

Vlad III (Drácula)

sábado, 1 de junio de 2019

Curiosidades sobre Los Pitufos

Curiosidades sobre Los Pitufos

Cómo nacieron los Pitufos?
El origen de los Pitufos se remonta al año 1958 en la historieta belga Las aventuras de Johan y Peewit, publicada en la revista Le Journal de Spirou, donde estos pequeños amigos azules sólo eran personajes secundarios. Pronto se convirtieron en estrellas por derecho propio, tuvieron su propia historieta y apareció la película La Flauta de los Pitufos con música de Michel Legrand. Sería hasta principios de la década del 80 cuando llegaron a la televisión.
En 1981, el estudio de animación estadounidense Hanna Barbera (que ya había creado a Tom y  Jerry, a los Picapiedra y al Oso Yogui) empezó a trabajar en la serie de televisión para la cadena NBC en EEUU. Figuritas, peluches, juguetes, ropa, discos y sobre todo las series de televisión hicieron famosos a los Pitufos en el mundo entero.

Qué es un Pitufo?
En un pueblo pequeño lleno de casas en forma de hongos, viven los Pitufos, quienes tienen la altura de tres manzanas, la piel azul y llevan pantalones blancos y una gorra blanca.
La frondosidad del paisaje junto con el tamaño diminuto de sus casitas, juega en favor de estos pequeñines: es el escondite perfecto para escapar de las garras del malvado Gargamel y de su gato Azrael. Nadie sabe dónde se halla su poblado, pero el agudo olfato de este felino es su principal enemigo. 
Los Pitufos hablan un idioma muy peculiar. Algunas palabras están sustituidas por la palabra "pitufo", así como algunos verbos. Por ejemplo, en lugar de decir "¿quién ha hecho esto?", dicen "¿quién ha pitufado esto?".
Se dice que los Pitufos nacen cuando sale la luna llena aunque el bebé pitufo llegó a la aldea en una cigüeña. Sobre la vida en la aldea se podría decir que es bastante divertida, hay fiestas, bastante comida e incluso competencias deportivas.

Los personajes principales de Los Pitufos
Papa Pitufo: Es el líder y mas sabio de los pitufos. Es el único que usa pantalones rojos y sombrero rojo. Sus sabios consejos y pócimas protegen al poblado de las garras del malvado Gargamel.
Pitufina:  Fue creada por Gargamel para sembrar la discordia entre los Pitufos. Papá Pitufo la transformó en la encantadora Pitufina que derrite los corazones de los otros pitufos.
Gargamel: El malo de la historia. El brujo Gargamel sólo tiene una obsesión: atrapar a los pitufos para hacer una exquisita sopa. Para ello, utilizará todos los trucos que estén a su alcance, aunque siempre encuentran la forma para escapar de él.
Azrael: El gato de Gargamel. Le encanta perseguir pitufos. Acompaña a su amo y es el principal delator de los pitufos.

Otros Pitufos: Bebé Pitufo, Pitufo Filósofo, Pitufo Pastelero, Pitufo Labrador, Pitufo Goloso, Pitufo Gruñón, Pitufo Carpintero, Pitufo Armonía, Pitufo Fortachón, Pitufo Bromista, Pitufo Perezoso, Pitufo Poeta, Pitufo Vanidoso y muchos más.

El creador de Los Pitufos
Pierre Culliford un dibujante belga de historietas que nació el 25 de junio de 1928, más conocido como Peyo, trabajó en varias historietas como dibujante. La aparición de los Pitufos cambiaría su vida para siempre.

Luego de que abandonara la escuela en Bruselas encontró un empleo de ilustrador (en esa época, Bélgica era un hervidero de creadores de cómics). Después de luchar durante algún tiempo, dio finalmente el salto que se merecía cuando empezó a trabajar para Le Journal de Spirou.

Johan y Pirluit eran sus personajes más populares, quienes en una de sus aventuras descubren en medio de un tupido bosque, un pequeño pueblo habitado por duendes azules, se trata de La flauta de seis agujeros, la primer aparición de los Pitufos. De ahí no pararon hasta convertirse en los personajes mundialmente famosos que conocemos hoy en día.

El éxito instantáneo de los Pitufos obligaron con el tiempo a Peyo a abandonar a sus otros personajes y contribuyó a que se hiciera una adaptación para la televisión. Peyo, quien murió en la Navidad de 1992, no alcanzó a disfrutar el gran éxito que han y siguen teniendo sus personajes.

Las películas de Los Pitufos
Todo un icono de los años 80, los Pitufos regresaron recientemente de la mano de la última tecnología 3D en dos películas que fueron éxito taquillero y que la vieron grandes y chicos.