viernes, 6 de septiembre de 2019

Alexéi Nikoláyevich

Alexéi Nikoláyevich, fue el quinto hijo y único varón del matrimonio del Zar Nicolás II y Alejandra Fiódorovna y heredero al trono. La hemofilia se hizo presente en el niño al mes de su nacimiento tras sufrir una copiosa hemorragia umbilical y a los 8 años esta enfermedad le llevó al borde la muerte.
En su desesperación, los padres recurrieron a los oficios de un afamado campesino siberiano, místico y de licencioso comportamiento, Grigori Yefímovich Rasputín, quien "curó" misteriosamente al niño suprimiendo la aspirina que le administraban los médicos para aliviar el dolor (ya que la aspirina es anticoagulante). Otras fuentes, especulan con la posibilidad de que consiguiera aliviar su dolencia mediante hipnosis.
La creencia de un poder sobrenatural en Rasputín por parte de Nicolás y Alejandra y la propia convicción del campesino devenido sanador, le ganó la confianza en la corte real donde no sólo influyó “terapéuticamente” sino familiar y políticamente.
Hoy día se a probado que todos los hijos de la pareja real tenían el mismo ADN mitocondrial que su madre y que la hemofilia de los Romanov, como la de las otras familias reales, era de tipo B12.
En 1901 se mencionan como posibles medidas terapéuticas a la administración de calcio y de nitrógeno, la inhalación de oxígeno, el uso de glándula tiroidea o médula ósea, y el empleo de peróxido de hidrógeno y gelatina. Sin embargo, nada de ello hemos hallado en la terapia administrada al zarévich, salvo la referencia a la aspirina y los “rezos sanadores” de Rasputín, más mágicos entonces que a la fecha si nos atenemos a la Noética.

Rasputín

La foto superior es la imagen de Rasputín, uno de los personajes más reconocidos de la Rusia zarista, debido a su gran influencia en los líderes rusos que fueron sacados del poder por la revolución bolchevique.

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