domingo, 22 de septiembre de 2019

Cómo funcionan las bombillas


Algo tan simple como darle a un interruptor y que se haga la luz en tu vivienda es un lujo en comparación con los años anteriores al descubrimiento de la bombilla.

Si Thomas Edison no hubiera patentado este invento, nos hubiera dado igual que existieran, hoy en día, las compañías eléctricas como Iberdrola.

Cómo funcionan las bombillas 

La bombilla

Edison patentó este objeto en 1879 bajo el nombre de lámpara eléctrica y estuvo funcionando durante cuarenta y ocho horas. Antes de él, hubo científicos que demostraron que se podía conseguir luz al calentar un alambre a alta temperatura. Lo malo, que ese alambre se consumía muy rápido.

Para acabar con ese problema, Edison colocó el filamento en un recipiente de vidrio sin aire, lo que evitaba el desgaste. El primer filamento era de algodón, hoy en día se usa wolframio.

La bombilla tiene tres componentes:

     Entrada de corriente: es un casquillo metálico colocado en la parte inferior de la bombilla. Se enganchará a otra rosca metálica, provocando la corriente.
     Filamento: Es un hilo muy fino de metal. Puede llegar a aguantar los tres mil grados. Al calentarse, emite luz.
     Recipiente de vidrio: Tiene un tipo de gas inerte que aumenta la duración del filamento.

Tipos de bombillas

La bombilla es un dispositivo que usa la electricidad para producir luz,bien por calentamiento de filamento metálico o bien por ciertos metales que, al sufrir una descarga eléctrica, producen fluorescencia.

Tipos:

     De Nernst: Son las más primitivas, ya ni se usan.
     LED: Son las más eficientes y las que nos permiten ahorrar en la factura de la luz.
     Incandescente: Las más usadas.
     Fluorescente: Usan la fluorescencia de algunos gases ante descargas eléctricas.

¿Cómo funciona una bombilla?

            Bombilla incandescente

Su funcionamiento se basa en el calentamiento de un metal (tungsteno), mediante una corriente eléctrica. Esa corriente, al pasar por el filamento, hace que el metal entre en incandescencia e irradie luz.

Estas bombillas se han retirado del mercado debido a su baja eficiencia, ya que el 95 por ciento de la energía que gastan estas bombillas se pierden en forma de calor (por esto queman tanto).

            Bombilla fluorescente

Desde finales del siglo pasado, la bombilla fluorescente ha sustituido a la anterior, sobre todo pr regulaciones gubernamentales en busca de la eficiencia energética. Estas bombillas no emiten calor ya que se basan en la emisión directa de fotones.

Están compuestas por un gas inerte, encapsulado en un cristal que une dos filamentos. La corriente eléctrica que calienta ese filamento, ioniza el gas, produciendo un puente de plasma que provoca la emisión de fotones y, por consiguiente, de luz.

Al principio eran bombillas alargadas y frágiles que requerían de un cebador magnético que había que sustituir cada poco y que provocaban que la luz estuviera parpadeando continuamente. Hoy en día en lugar de magnéticos, sin electrónicos.

Sin embargo, la presencia de mercurio (necesario para que se creen los protones) hace que sean difíciles de reciclar. No se pueden arrojar a la basura normal, sino a contenedores específicos.

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